mindfulness para niños ejercicios prácticos

El entrenamiento de la atención en los niños resulta muy beneficioso para mejorar la capacidad de concentración. El mindfulness para niños facilita la gestión de las emociones, desarrolla el autoconocimiento y rebaja la ansiedad. En estos momentos de confinamiento, te presentamos 5 ejercicios de respiración para hacer con los más pequeños de la casa. Un método de relajación para iniciarles en la meditación.

Los ejercicios de mindfulness para niños más divertidos

Veamos con más detalle en qué consisten.

Respiración de la flor

Desarrolla la atención consciente con una colorida flor que desprenda una intensa fragancia. Los niños inhalarán por la nariz la agradable fragancia y expulsarán el aire lentamente por la boca. Es el mejor ejercicio para aprender a respirar correctamente.

La serpiente

¡Sencillo y efectivo! Deberán sentarse en una silla con la espalda recta y las manos en el abdomen. A continuación, tendrán que coger aire mientras contamos hasta 4 y soltarlo imitando el silbido de una serpiente.

El elefante

De pie y con las piernas algo separadas, cogerán aire profundamente mientras levantan los brazos como si fuera la trompa. A la hora de exhalar, lo harán de la forma más sonora posible bajando los brazos e inclinándose un poco hacia abajo como si fueran elefantes bajando la trompa.

La abeja

Consiste en cubrirse las orejas con los dedos índices y empezar a imitar el sonido de las abejas con los ojos cerrados. Recomendado para calmarse y que los pequeños se centren en su respiración.

El globo más grande del mundo

Daremos rienda a la imaginación haciendo que se centren en hinchar un globo de colores muy, muy grande. Después de coger aire por la nariz, lo soltarán dentro del globo y irán imaginándose como cada vez se hace más gigante.

En definitiva, el mindfulness para niños resulta una herramienta muy útil para favorecer la capacidad de descanso y facilitar la comunicación de sus emociones.

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